Esta actividad pretende ser conscientes del mundo de la igualdad, y por consiguiente, la situación femenina, a través de los mensajes de la letras de canciones :
Con “Un ramito de violetas” y “Me quedaré soltera”, de Cecilia nos trasladamos a la década de 1970, la España que quiere salir del atraso social y económico, pero donde la mujer vive todavía como un apéndice del marido, y fija el fin de su existencia en el éxito en buscar esposo. En estas canciones se aprecia la condición femenina de aquellos años, la incomprensión de la pareja, en “Un ramito de violetas”:
y la frustración por no encontrar marido, en “Me quedaré soltera”:
En los ochenta, tras unos años de democracia, la sociedad española comienza a cambiar y a aceptar relaciones hasta entonces condenadas, como puede apreciarse en el hecho de que una canción como “Mujer contra mujer” del grupo Mecano llegase a ser éxito de ventas y se convirtiera en un abanderado de la defensa, o al menos aceptación, del lesbianismo:
Desde entonces la reivindación de los derechos de la mujer ha ido creciendo, y esto se ha reflejado también en la música. Canciones como “La mujer que mueve el mundo” de Presuntos Implicados, “Quítame este velo” de Amistades Peligrosas o el disco del cantautor Pedro Guerra, Hijas de Eva, un proyecto del año 2001, dedicado por entero a la mujer: como decía la critica, a“la dominación masculina, la pobreza multiplicada, el esfuerzo ignorado, la niñez robada, el cuerpo sometido, la maternidad desafiada, la lucha silenciada, la libertad escarnecida”: Cantaba en “Niña”:
Pero la gran revolución en el mundo musical ha venido de la mano de, Bebe y su disco Pafuera telarañas, una artista alternativa, convertida ya en ídolo de masas, que ha agitado la música española con su reivindicación de la mujer, Bebe, como nadie ha sabido transmitir una imagen de la mujer actual, sus problemas, sus deseos y sus luchas. En la canción “Ella” canta:
Y en “Con mis manos”, reivindica la libertad sexual femenina:
Esta desinhibición también aparece en un también excelente disco del grupo Pastora, en la canción “Mirona”:
http://www.youtube.com/watch?v=rcaD7yJ1Xzw
Temática que permanece “tabú”, dentro del ámbito de la música, en relación a la conducta sexual masculina.
Pero la canción que ha lanzado al estrellato a Bebe ha sido “Malo”, una canción de radical actualidad, muy oportuna, que arremete contra una de las mayores lacras de nuestra sociedad: la violencia doméstica masculina:
El problema ya había sido abordado anteriormente por Pasión Vega en la canción “María se bebe las calles” del disco Banderas de nadie, del año 2003:
Y el grupo zaragozano Amaral en “Salir corriendo” del álbum Estrella de mar, en el 2002:
Esplendidas canciones que denunciaban la violencia ejercida sobre la mujer, y que eran un eco de un clamor popular, el de hacer justicia y tomar medidas preventivas para proteger a la mujer que vive una situación de amenaza. Acerca de la condición de la mujer en el mundo, Cristina del Valle de Amistades Peligrosas cantaba una hermosa y triste canción, dedicada a las mujeres afganas, que debían vivir su existencia ocultas bajo la “burka”:
Y Lila Downs, una cantaora mexicana con una voz potente, en “La Niña”, trata sobre la explotación infantil en el trabajo:
Aprendamos a vivir y convivir, aprendamos a luchar por un mundo lleno de humanidad, de justicia y de libertad.
AHORA, OS TOCA TRABAJAR UN POQUITO:
Busca una canción actual en español en la que de algún modo veamos la situación de la mujer en el siglo XXI e introduce un comentario.
domingo, 8 de marzo de 2009
8 de marzo. DÍA DE LA MUJER
martes, 3 de marzo de 2009
8 de marzo. DÍA DE LA MUJER
LA CENICIENTA QUE NO QUERÍA COMER PERDICES
lunes, 2 de marzo de 2009
8 de marzo. DÍA DE LA MUJER
Se acerca un dia importante, un dia feliz. Aunque la verdad todos deberían ser felices para millones de mujeres en el mundo. Intentaré crear un espacio de reflexión, de serenidad y de palabra.
La última vez que escuché esta canción lloré, lloré mucho. Pero el tiempo pasa y tiene memoria...
Como sé que no todos los que siguen este blog son adolescentes, sino que también hay mujeres y hombres que se acercan a él, por primera vez, les dedico esta entrada.
No puedo dejarte de ver
arañando el silencio con tus ojos
tratando de decir algo que las palabras
nunca hubieran dicho mejor.
Aquella mirada
era el resumen de la noche posado en tus ojos
con su lluvia, su viento y tu miedo al mar
y aquel sueño que te conté.
No puedo dejarte de ver
describiendo una estrella descubierta por mí
en tu erótica constelación
que no cabe en los mapas del cielo.
Tu mano dibujando en el aire
era capaz de ponerle colores
al espacio vacío que se llenaba
con la luz de la estrella brillante.
Cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas,
cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas.
Cuida bien tus estrellas, mujer.
No puedo dejar de decir
que hay idiomas perfectos por descubrir
y que son olvidados frecuentemente
en el tedio del tiempo
y hay que buscarlos,
porque los barcos y las piedras
tienen abecedarios mejores
para demostrar que son bellos sencillamente
sin palabras o esquemas.
No puedo dejar de decir
que esta triste canción a tu lado oscurece
que quizás este sea el último misterio
que mirarán tus ojos nacer de mis manos,
pues es tarde quizás para mí
y Caín me ha marcado sobre la frente
pero quiero alertarte de un gran peligro
y quisiera encenderte esta frase en la mente.
Cuida bien tus estrellas, mujer
Cuida bien tus estrellas
Cuida bien tus estrellas, mujer
y que nunca las pierdas.
Silvio Rodríguez
domingo, 22 de febrero de 2009
UN LUNES, UN CUENTO (17)

LA EXTREMA MISERIA
Esta breve historia nos llega de la tradición árabe:
Un hombre muy pobre y su joven hijo encontraron a unos hombres que transportaban un cuerpo.
-¿Adónde lleváis a ese muerto? –preguntó el niño.
-A un lugar donde no hay nada de comer, ni de beber. A un lugar donde no hay ni tejado, ni fuego, ni tapices, ni esteras.
-Entonces seguramente lo lleváis a mi casa –dijo el niño.
CARRIÈRE, J.C., El círculo de los mentirosos. Cuentos filosóficos del mundo entero, LUMEN, Barcelona, 2001.
domingo, 15 de febrero de 2009
UN LUNES, UN CUENTO (16)

EL PEQUEÑO GIGANTE
Una familia de gigantes tenía cuatro niños, tres de los cuales eran niños gigantes, pero uno era pequeño, no más grande que tú y que yo, y se llamaba Jobo.
Al pequeño gigante Jobo le encantaba jugar con su hermana. Pero lo que más le gustaba era trepar por ella, aunque debía tener cuidado de no enredarse con sus salvajes rizos. En una ocasión se perdió en su espesura y tuvo que gritar pidiendo ayuda; su hermana le sacó con un peine del tamaño de un rastrillo para el heno.
Los gigantes vivían juntos, como nosotros. Se pasaban el brazo por los hombros y por el talle, se besaban con frecuencia y, a veces, se lamían el rostro. A Jobo le daban miedo sus lenguas. Hasta él mismo dio una vez un beso, que sonó como si escupiera un hueso de ciruela.
Tanto si estaban de pie como si caminaban, los gigantes tenían que agarrarse con fuerza unos a otros. En cambio, Jobo empezó a correr muy pronto. Los otros le observaban, se quedaban asombrados y entrechocaban las cabezas.
Los gigantes también tenían unos abrigos enormes, en los que cabían más de uno. Uno metía el brazo derecho en la manga derecha, otro el brazo izquierdo en la manga izquierda, y en medio cabía un tercero, y hasta un cuarto. De esta forma abultaban tanto de ancho como de largo cuando caían en la hierba, y el vaho que les salía por la boca en invierno parecía el de una locomotora.
A la hora de comer ponían ante ellos una fuente en la que todos metían la mano. No sólo se alimentaban a sí mismos, sino que también se embutían patatas en la boca mutuamente o se quitaban unos a otros los mejores pedazos de entre los dientes.
Los gigantes hablaban poco y despacio. Su forma de hablar era parecida a la tuya y a la mía, aunque algunas palabras sonaban comprimidas. Por ejemplo, en vez de decir patata decían pata, y, en lugar de Jacobo, Jobo. Su lenguaje era muy simple. Los lunes la madre decía:
-Hoy es lunes.
Y ellos repetían:
-Lunes.
Después su hermana, agarrando con una mano la barba del hermano mayor, decía:
-Hoy brilla el sol.
Y ellos asentían con la cabeza:
-Brilla.
Repetían todo lo que decían los otros, aunque fueran insultos. Uno le llamaba a otro ono, que significaba tonto, y éste a su vez decía ono, y no se sabía si devolvía el insulto o si se limitaba simplemente a repetir.
Jobo hablaba mucho y rápido, por lo que los gigantes no entendían munchas de sus palabras; sólo comprendían lo que podían repetir. Eran bastante necios; sólo Jobo era inteligente y hábil. Tocaba muy bien el contrabajo, qu él mismo se había hecho con un zueco de gigante infantil. Como era tan listo, se burlaba de sus hermanos cuanto quería. En una ocasión su hermano mayor le insultó porque se bañaba en la sopa caliente. Ono, gritó aquél, y acto seguido los otros repitieron la palabra. Jobo salió de la sopera, cogió su contrabajo y se puso a tocar con tanta destreza que el hermano y el resto de la familia se quedaron boquiabiertos de asombro.
Pero antes de quedarse con la boca abierta, exclamaron admirados:
-¡Diez demonios!
Tú y yo hubiéramos dicho: ¡Mil demonios! Pero es que ellos sólo sabían contar con los dedos y, como no tenían más dedos que nosotros, diez era la cifra máxima a la que llegaban. Por el contrario, Jobo sabía contar hasta veinte, pues, si era necesario, utilizaba los dedos de los pies.
Cuando Jobo vio la boca abierta de su hermano, apartó el contrabajo y el arco, cogió una calabaza y se la metió entre los dientes. Aquél no se quitó la calabaza y no dijo tampoco una palabra más. Agitaba la cabeza y agarraba el aire con las manos como si quisiera estrujarlo. Jobo se compadeció de él. Volvió a coger el contrabajo y tocó con más rapidez que antes, y su hermano abrió la boca tan desmesuradamente que la calabaza se cayó por sí sola.
Por la noche, toda la familia dormía junta, apretujada. Sólo Jobo tenía su propia cama, tan pequeña como la tuya y la mía. Se la había hecho él mismo con una caja.
Algunas veces se ponía a tocar cuando los gigantes ya estaban dormidos. Aún así, ponían cara de asombro, abrían mucho la boca y roncaban. Cuando Jobo dejaba de tocar, cerraban otra vez la boca, así que, con frecuencia, uno acababa mordiendo a otro en la pierna; éste se defendía y empujaba a un tercero. Así comenzaban a zarandearse en la oscuridad y sus miembros se confundían. A menudo se pellizcaban su propia pantorrilla, se insultaban y volvían a dormirse.
Cuando Jobo tenía diez años, empezó a sentirse muy triste. Veía y oía el viento que rozaba la hierba, el pájaro que se dejaba llevar por él y el brillo que producía en el agua. Un día dijo a los gigantes:
-¡Adiós! Quiero salir al mundo.
Los gigantes se estremecieron.
-¿Al mundo? –preguntaron-. ¿Dónde está eso?
Jobo abrazó a sus padres y hermanos y se echó a los hombros el contrabajo.
-Vuelve pronto a casa –dijeron los gigantes.
Tenían los ojos, el pelo y la barba humedecidos por las lágrimas. Ni siquiera vieron qué camino tomaba. Hacían señas en todas direcciones y gritaban:
-¡Vuelve pronto! ¡Vuelven pronto!
Jobo caminó durante tres días y durmió tres noches en el bosque. Al cuarto día encontró un camino y lo siguió. Al atardecer llegó a un pueblo donde vivía gente. Se quedó asombrado por la pequeñez de las casas y por las comodidades que tenían. Aquí viven enanos, pensó.
Había una ventana abierta, oyó tocar un contrabajo. Las notas surgían una tras otra con tanta rapidez como si fuera él mismo el que tocara. Se asomó:
-¡Veinte demonios! –exclamó-. ¡Suena bien!
-¿Cuántos demonios? –preguntó una chica que estaba sentada detrás del contrabajo.
Jobo sólo vio su rostro, pero fue suficiente. Se quedó estupefacto. No había visto nunca nada tan bello. Cuando ella dijo ¡Entra!, él repitió:
-Entra- y entró por la ventana.
No sabía que existían las puertas ni para qué servían.
Así conoció Jobo a los humanos. Era gente como él, y como tú y como yo. Hablaban mucho y rápido, eran inteligentes y tocaban el contrabajo. Para comer utilizaban unos pequeños instrumentos y podían contar hasta un millón, e incluso más.
Jobo y la chica, que se llamaba Rosalía, tocaban juntos el contrabajo desde hacía ya semanas. Antes de empezar a tocar y cuando terminaban, se daban un beso que sonaba como si escupieran al mismo tiempo un hueso de ciruela.
Jobo, que ahora se llamaba Jacobo, decidió quedarse con los humanos. Aprendió a contar, para qué se usaban las puertas y a pronunciar tonto como todos los demás. Sólo cuando se sentía especialmente feliz, triste, furioso o cansado, necesitaba pronunciar las viejas palabras.
Tres años después se casó con Rosalía. Tuvieron cuatro niños; tres de ellos eran humanos, pero en seguida se dio cuenta de que el cuarto era un gigante. Comía muchísimo y crecía por días. Era bastante tonto y abría la boca cuando Jacobo y Rosalía tocaban el contrabajo. Como la casa era demasiado pequeña para él, tenía que vivir en el granero. Caminaba por la hierba con paso cargado y, cuando se agarraba a los árboles, las manzanas que todavía estaban verdes caían en tropel-
-Esto no puede seguir así –le dijo Jacobo a su mujer. Sólo con que el niño tropezara con una valla, las vacas huían despavoridas por los prados.
-Ven, te voy a enseñar el camino a casa de los gigantes –le dijo Jacobo al niño.
-Camino a casa de los gigantes –repitió el niño.
Se rió por primera vez y en voz tan alta que los pájaros salieron huyendo en bandada de los bosques.
JÜRG SCHUBIGER, Cuando el mundo era joven todavía, ANAYA, Madrid, 2003.
jueves, 12 de febrero de 2009
30 de enero. DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
NO (G. FUERTES)
PRIMERO VINIERON... (B. BRECHT)
Alumnos y alumnas de 3º C
miércoles, 11 de febrero de 2009
EL CONDE LUCANOR. IES ÁNGEL GANIVET
EL CONDE LUCANOR. Curso 2008/09
1.- LO QUE HACEN LAS HORMIGAS PARA MANTENERSE
Rafael Espinosa (3º B)
MORALEJA:
NO COMAS SIEMPRE LO GANADO PUES EN PENURIA NO MORIRÁS HONRADO
2.- LO QUE LE ACONTECIÓ A UN CUERVO CON SU ZORRO
María García (3º A)
MORALEJA:
QUIEN ALABA LO QUE NO TIENES QUIERE LLEVARSE LO QUE TIENES
3.- LO QUE LE OCURRIÓ A UN HOMBRE QUE POR POBREZA Y FALTA DE OTRO ALIMENTO COMÍA ALTRAMUCES
Cristina González (3º A)
MORALEJA:
POR SER POBRE NO TE DESANIMES PORQUE SIEMPRE HABRÁ OTROS MÁS POBRES
4.- LO QUE LE SUCEDIÓ A UN HOMBRE QUE TENÍAN QUE LIMPIARLE EL HÍGADO
Pablo López (3º A)
MORALEJA:
SI NO TE PIENSAS BIEN A QUIEN PRESTAR SOLO MUY GRAVES DAÑOS TE PODRÁN AGUARDAR
5.- LO QUE LE SUCEDIÓ A LA GOLONDRINA CON LOS OTROS PÁJAROS CUANDO VIO SEMBRAR EL LINO
Alicia Ibáñez (3º B)
MORALEJA:
LOS MALOS AL COMIENZO DEBEMOS ARRANCAR PORQUE UNA VEZ CRECIDOS ¿QUIÉN LOS ATAJARÁ?
martes, 10 de febrero de 2009
TIEMPO FRÍO
domingo, 8 de febrero de 2009
UN POEMA A LA SEMANA (13)
“Y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad”. (Calderón, La vida es sueño)
Segismundo
Es verdad; pues reprimamos
Esta fiera condición.
Esta furia, esta ambición,
Por si alguna vez soñamos;
Y sí haremos, pues estamos
En un mundo tan singular,
Que el vivir sólo es soñar;
Y la experiencia me enseña
Que el hombre que vive sueña
Lo que es hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
Con este engaño mandando,
Disponiendo y gobernando;
Y este aplauso, que recibe
Prestado, en el viento escribe;
Y en las cenizas le convierte
La muerte (¡desdicha fuerte!)
Que hay quien intente reinar,
Viendo que ha de despertar
En el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
Que más cuidados le ofrece;
Sueña el pobre que padece
Su miseria y su pobreza;
Sueña el que a medrar empieza,
Sueña el que afana y pretende,
Sueña el que agravia y ofende,
Y en el mundo, en conclusión,
Todos sueñan lo que son,
Aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
Destas prisiones cargado,
Y soñé que en otro estado
Más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí:
¿Qué es la vida? Una ilusión.
Una sombra, una ficción,
Y el mayor bien es pequeño;
Que toda la vida es sueño,
Y los sueños, sueños son.
Calderón de la Barca
UN LUNES, UN CUENTO (15)

LAS LEYES DE LA HOSPITALIDAD
En algunos casos, incluso cuando todas las formas del deber y de las conveniencias parecen respetarse, se pierde la noción de mesura. Entonces el comportamiento llega a extremos que quizá no sean aconsejables.
Una historia india, a menudo contada de diversas formas, presenta a un pajarero, un hábil trampero. Capturaba pájaros vivos y los vendía en el mercado.
Un día entre sus presas se encontraba una paloma a la que llevaba en una jaula de bambú. Cuando estaba atravesando un espeso bosque para regresar a su morada, una tormenta inhabitual sacudió la tierra. Caminar se hacía imposible. El hombre tuvo que buscar cobijo bajo un árbol enorme. Se apoyó contra el árbol (al que pidió protección) y dejó en el suelo, a su lado, la jaula que encerraba a la paloma y otra jaula donde otros pájaros se debatían.
Resultó que aquel árbol era la vivienda de la paloma, de su presa, que allí vivía con su macho. Éste, que se había escondido de la tormenta en las cavidades del tronco, oyó las quejas de su compañera. Salió temeroso y la vio prisionera en su jaula, debajo de él.
Los dos palomos entablaron conversación en su lengua, que el hombre no podía comprender a pesar de ser un habitual de los bosques. Y los otros pájaros le gritaron al palomo:
-Tiene hambre –dijo la paloma a su compañero.
-Sí, tiene hambre –contestó el macho-. Es nuestro huésped. Tenemos que alimentarlo.
-Tienes razón -le dijo la hembra-. Tenemos que alimentarlo. Es necesario.
Ambos se entendieron. Con lo tarde que era no tenía sentido buscar en el bosque algún alimento para el trampero. Todo estaba oscuro y parecía hostil. El palomo cerró las alas y se dejó caer en medio de las llamas que tenía debajo, ante la sorprendida mirada del cazador. En un instante se quemaron sus plumas, su piel se asó, su vida se perdió.
El trampero, que comprendía el sentido de aquel gesto a la perfección, se emocionó hasta el punto de echarse a llorar. Abrió la puerta de la jaula y liberó a la hembra, mientras le pedía perdón, a ella y a los otros pájaros.
Pero la hembra, en lugar de perderse en el bosque, se unió a su esposo en las llamas y ardió con él.
CARRIÈRE, J.C., El círculo de los mentirosos. Cuentos filosóficos del mundo entero, LUMEN, Barcelona, 2001.
ACRÓSTICO DE FERNANDO DE ROJAS EN "LA CELESTINA"
El autor a un su amigo1
Suelen los que de sus tierras ausentes se hallan considerar de qué cosa aquel lugar donde parten mayor inopia2 o falta padezca, para con la tal servir a los conterráneos,3 de quien en algún tiempo beneficio recibido tienen. E viendo que legítima obligación a investigar lo semejante me compelía para pagar las muchas mercedes de vuestra libre liberalidad recibidas, asaz4 veces retraído en mi cámara5 (acostado sobre mi propia mano, echando mis sentidos por ventores6 e mi juicio a volar) me venía a la memoria, no sólo la necesidad que nuestra común patria tiene de la presente obra por la muchedumbre de galanes e enamorados mancebos que posee, pero aun en particular vuestra misma persona, cuya juventud de amor ser presa se me representa haber visto y dél cruelmente lastimada, a causa de le faltar defensivas armas para resistir sus fuegos. Las cuales hallé esculpidas en estos papeles; no fabricadas en las grandes herrerías de Milán, mas en los claros ingenios de doctos varones castellanos formadas. E como mirase su primor, sutil artificio, su fuerte e claro metal, su modo e manera de labor, su estilo elegante, jamás en nuestra castellana lengua visto ni oído, leílo tres o cuatro veces. E tantas cuantas más lo leía, tanta más necesidad me ponía de releerlo, e tanto más me agradaba y en su proceso nuevas sentencias sentía. Vi no sólo ser dulce en su principal historia o ficción toda junta, pero aun de algunas sus particularidades salían deleitables fontecicas de filosofía; de otras, agradables donaires; de otras, avisos e consejos contra lisonjeros e malos sirvientes, e falsas mujeres hechiceras.
Vi que no tenía su firma del autor; el cual, según algunos dicen fue Juan de Mena, e según otros Rodrigo Cota. Pero, quienquiera que fuese, es digno de recordable memoria por la sutil invención, por la gran copia7 de sentencias entregeridas8 que so color de donaires tiene. ¡Gran filósofo era! E pues él, con temor de detractores e nocibles lenguas, más aparejadas a reprender que a saber inventar, quiso celar e encubrir su nombre, no me culpéis si, en el fin bajo que lo pongo, no expresare el mío. Mayormente que, siendo jurista yo, aunque obra discreta es ajena de mi facultad e quien lo supiese diría que no por recreación de mi principal estudio, del cual yo más me precio, como es la verdad, lo hiciese; antes9 distraído de los derechos, en esta nueva labor me entremetiese.10 Pero, aunque no acierten, sería pago de mi osadía. Asimismo pensarían que no quince días de unas vacaciones, mientras mis socios11 en sus tierras, en acabarlo me detuviese, como es lo cierto; pero aun más tiempo e menos acepto.
Para disculpa de lo cual todo, no sólo a vos pero a cuantos lo leyeren, ofrezco los siguientes metros. E porque conozcáis dónde comienzan mis mal doladas12 razones y acaban las del antiguo autor, en la margen hallaréis una cruz, y es el fin de la primer [es]cena. Vale.13
EL AUTOR, EXCUSÁNDOSE DE SU YERRO EN ESTA OBRA QUE ESCRIBIÓ, CONTRA SÍ ARGUYE E COMPARA14
El silencio escuda y suele encubrir
Las faltas de ingenio e las torpes lenguas;
Blasón que es contrario publica sus menguas
Al que mucho habla sin mucho sentir.
Como la hormiga que deja de ir
Holgando por tierra con la provisión,
Jactóse con alas de su perdición:
Lleváronla en alto, no sabe dónde ir.
PROSIGUE
El aire gozando, ajeno y extraño,
Rapiña es ya hecha de aves que vuelan;
Fuertes más que ella por cebo la llevan:
En las nuevas alas estaba su daño.
Razón es que aplique a mi pluma este engaño,
No disimulando con los que arguyen;
Así que a mí mismo mis alas destruyen,
Nublosas15 e flacas, nacidas de hogaño.16
PROSIGUE
Donde ésta gozar pensaba volando,
O yo aquí escribiendo cobrar más honor,
De lo uno y lo otro nació disfavor:
Ella es comida y a mí están cortando
Reproches, revistas17 e tachas. Callando
Obstara18 los daños de envidia e murmuros;19
Y así navegando, los puertos seguros
Atrás quedan todos ya, cuanto más ando.
PROSIGUE
Si bien discernís mi limpio motivo,
A cuál se endereza de aquestos extremos,
Con cuál participa, quién rige sus remos:
Amor apacible o desamor esquivo,
Buscad bien el fin de aquesto que escribo,
O del principio leed su argumento.
Leedlo y veréis que, aunque dulce cuento,
Amantes, que os muestra salir de cautivo.
COMPARACIÓN
Como el doliente que píldora amarga
O huye o recela o no puede tragar,
Métenla dentro de dulce manjar:
Engáñase el gusto, la salud se alarga.
Desta manera mi pluma se embarga20
Imponiendo dichos lascivos, rientes,
Atrae los oídos de penadas gentes:
De grado escarmientan y arrojan su carga.
VUELVE A SU PROPÓSITO
Este mi deseo cargado de antojos
Compuso tal fin que el principio desata;
Acordó de dorar con oro de lata
Lo más fino oro que vio con sus ojos
Y encima de rosas sembrar mil abrojos.21
Suplico pues suplan, discretos, mi falta;
Teman groseros y en obra tan alta
O vean y callen, o no den enojos.
PROSIGUE DANDO RAZONES
POR QUE SE MOVIÓ A ACABAR ESTA OBRA
Yo vi en Salamanca la obra presente.
Movíme acabarla por estas razones:
Es la primera que estó22 en vacaciones;
La otra que oí su inventor ser sciente;23
Y es la final, ver ya la más gente
Vuelta e mezclada en vicios de amor.
Estos amantes les pondrán temor
A fiar de alcahueta, ni de mal sirviente.
Y así que esta obra, a mi flaco entender,
Fue tanto breve cuanto muy sutil,
Vi que portaba sentencias dos mil:
En forro de gracias, labor de placer.
No hizo Dédalo24 en su oficio e saber
Alguna más prima entretalladura,25
Si fin diera en esta su propia escritura,
Corta, un gran hombre y de mucho valer.
Jamás no vi sino en terenciana,26
Después que me acuerdo, ni nadie la vido,27
Obra de estilo tan alto y subido
En lengua común vulgar castellana.
No tiene sentencia de donde no mana
Loable a su autor y eterna memoria,
Al cual Jesucristo reciba en su gloria
Por su pasión santa, que a todos nos sana.
AMONESTA A LOS QUE AMAN QUE SIRVAN A DIOS Y DEJEN LAS MALAS COGITACIONES28 E VICIOS DE AMOR
Vosotros que amáis, tomad este ejemplo,
Este fino arnés29 con que os defendáis;
Volved ya las riendas, porque no os perdáis;
Load siempre a Dios visitando su templo;
Andad sobre aviso, no seáis de ejemplo
De muertos y vivos y propios culpados.
Estando en el mundo yacéis sepultados;
Muy gran dolor siento cuando esto contemplo.
FIN
Olvidemos los vicios que así nos prendieron,
No confiemos en vana esperanza;
Temamos Aquel que espinas y lanza,
Azotes y clavos su sangre vertieron;
La su santa faz herida escupieron,
Vinagre con hiel fue su potación,30
A cada santo lado consintió un ladrón.
Nos lleve, le ruego, con los que creyeron.
lunes, 2 de febrero de 2009
UN POEMA A LA SEMANA (12)
PRESENCIA EN SOLEDAD
Porque el no tiene un revés,
-quién lo probó no lo sabe-,…
PEDRO SALINAS
TÚ puedes decir que no, y esconderte,
tapiar todas las puertas,
suprimir las rendijas por done intente, pálido,
filtrarse el sol desnudo de mi vida.
Tú puedes huir del fondo de mi sueño
y evadirte de la sincera magia del recuerdo imborrable,
mientras todas las manos se tiende al vacío.
Tú puedes decir que no.
Leer un largo libro y, sin pensarme,
quitar el polvo gris de mi otra sombra,
estrujarme, crujirme entre los dedos
fieles de tu memoria,
dejando sólo el polen de mi ausencia,
junto con la ceniza y el despojo final de tu cigarro,
muerto en tu cenicero.
Bien. Tú puedes decir que no,
pensar que no fue nada,
que tú y yo nunca fuimos esa música
oculta en los rincones de la ciudad dormida.
No creer en mi beso,
figurártelo lívido, sin vida,
sin oír que, fantasma, te humedece los labios
y te los hace míos cuando hablas.
Tú puedes unir todas tus caricias
y formar una cadena sola
que rodee y acaricie el cuello que es de ella.
También, si acaso -¿por qué no?-
puedes reírte y decir: “Pobre Elena”, con una voz distinta
naciéndote del surco trasplantado
con la semilla fértil de tu olvido.
Tú puedes decir que no,
que no es mi sangre
el tic-tac del reloj de tu mesa de noche,
ni son mis ojos todas las estrellas,
ni que mis manos son todos los ríos,
que ni mi llanto son todas las puertas
temblando por la noche.
Tú puedes decir que no.
Pero yo sé que soy ese ritmo que de pronto estremece
tu voz cuando la besas,
y que estoy en la mirada errante de tus ojos,
apartados de la sonora curva de su boca.
Pero tú puedes andar por las calles,
-las calles donde nunca habré estado-
usar tu misma voz y la sonrisa,
leer el mismo libro o quizá
otro libro cualquiera,
mientras mi sangre se finge una luz última
sobre el silencio íntimo de la nieve en mi tarde.
Tú puedes decir que no, y sin decirlo,
tener un no redondo en tus palabras.
Las palabras que dices ahora cuando vas y la miras,
esas palabras que le vas entregando una a una
cubriendo su almohada de azahares cumplidos
y tejiendo con ellas tu amor ¡ay! sí, por ella,
desnudando a tu noche de lunas y pasiones.
Pero dentro del no cerrado y en su círculo
estarán las palabras –otras-
que nunca me ofreciste.
Pero tú ya no puedes,
yo sé que tú no puedes
borrar todas las letras de lo que ya está escrito
sobre los almanaques de una fecha.
Tú puedes decir que no,
negar, negar tres veces,
tres veces multiplicadas por tres veces,
y de todas las sumas,
saldrá un número exacto
y se quedará siempre aquí en tus manos,
sin que puedas restarle la evidencia
de lo que fue y es tiempo.
Un tiempo que es el mismo,
un ahora despierto, un sí que te persiga,
haciendo de tu sombra
la doble circunstancia de tu paso.
ELENA MARTÍN VIVALDI, Unos labios dicen (Antología), CONSEJERÍA DE EDUACIÓN Y CIENCIA Y UNIVERSIDAD DE GRANADA, 2007.
UN LUNES, UN CUENTO (14)

BUENA SUERTE, MALA SUERTE
Había una vez un anciano granjero que tenía una yegua. Un día, la yegua saltó la verja y salió corriendo. Sus vecinos le dijeron: “Ahora ya no tienes caballo que te sirva de arriero en la época de siembra. ¡Qué mala suerte!”.
-Buena suerte, mala suerte –contestó el granjero-. ¿Quién sabe?
La semana siguiente, la yegua regresó acompañada de dos sementales: “Ahora, con tres caballos, eres rico” le dijeron sus vecinos. “¡Qué suerte tienes!”.
-Buena suerte, mala suerte –contestó el granjero-. ¿Quién sabe?
Aquella tarde, el hijo único del granjero intentó domar a uno de los sementales, pero éste le tiró al suelo y le rompió la pierna: “Ahora ya no tienes a nadie que te ayude en la plantación”, le dijeron los vecinos. ¡Qué mala suerte!”.
-Buena suerte, mala suerte –contestó el granjero-. ¿Quién sabe?
Al día siguiente, los soldados del emperador pasaron por aquella ciudad alistando a todos los varones primogénitos de cada familia, pero dejaron al hijo del granjero por su pierna rota: “Tu hijo es el único primogénito en la provincia que no ha sido separado de su familia, le dijeron los vecinos. “¡Qué suerte tienes…!”.
30 de enero. DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
Por último, AGRADECER a todos y todas los que hicieron posible acercar un poquito más el tema de la NO VIOLENCIA Y LA PAZ.
lunes, 26 de enero de 2009
30 de enero. DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
CANCIONES PARA LA PAZ
1. CÓMPLICES, Verdad que sería estupendo
2. VICTOR JARA, A desalambrar
3.JOSÉ ANTONIO LABORDETA, Canto a la libertad
4. ANA BELÉN, Sólo le pido a Dios
5.ALBERTO CORTEZ, Hasta cuando
6.LUIS EDUARDO AUTE, Albanta
7. HOMBRES G, Ésta es tu vida
8. JOAQUÍN SABINA, El muro de Berlín
9.JAVIER ÁLVAREZ, Un, dos, tes cuatro
10.ANTONIO FLORES, No dudaría
11. AMARAL, Rosa de la paz
12. DAVID BISBAL, Soldado de papel
30 de enero. DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
POEMAS PARA LA PAZ
1. ALBERTI, R., Ese general
2. ALEIXANDRE, V., El niño raro
3. BENEDETTI, M., Las Palabras
4. BENITEZ REYES, F., Una forma de profanación
5. BRECHT, B., Muchas maneras de matar
6. CABALLERO BONALD, J.M., Primeras letras
7. CABALLERO BONALD, J.M., Preguntas
8. CELAYA, G., La poesía es un arma cargada de futuro
9. CELAYA, G., Mi chico no era malo
10. FELIPE, L., Hay dos Españas
11. FIGUERA, A., No quiero
12. FUERTES, G., Los magos de Occidente
13. GARCÍA LORCA, F., Casida del llanto
14. GONZÁLEZ, A., El campo de batalla
15. GOYTISOLO, J.A., Nadie está solo
16. GOYTISOLO, J.A., De noche a solas
17. GRANDE, F., Vallejo, hermano
18. GUILLÉN, N., No sé por qué piensas tú
19. HERNÁNDEZ, M., Tristes guerras
20. JANÉS, C., Pido
21. MACHADO, A., La muerte de un niño herido
22. NERUDA, P., Tenéis que oírme
23. OTERO, B. de, Pido la paz y la palabra
24. SILES, J., Contra la guerra
25. VALLEJO, C., Masa
ESE GENERAL.
-Aquí está el general.
¿Qué quiere el general?
- Una espada desea el general.
-Ya no existen espadas, general.
¿Qué quiere el general?
-Un caballo desea el general.
-Ya no existen caballos, general.
¿Qué quiere el general?
-Otra batalla quiere el general.
-Ya no existen batallas, general.
¿Qué quiere el general?
-Una amante desea el general.
-Ya no existen amantes, general.
¿Qué quiere el general?
-Un gran tonel de vino desea el general.
Ya no hay tonel ni vino, general.
¿Qué quiere el general?
-Un buen trozo de carne desea el general.
-Ya no existen ganados, general.
¿Qué quiere el general?
-Comer yerbas desea el general.
-Ya no existen los pastos, general.
¿Qué quiere el general?
-Beber agua desea el general.
-Ya no existe más agua general.
¿Qué quiere el general?
-Dormir en una cama desea el general.
-Ya no hay cama ni sueño, general.
¿Qué quiere el general?
-Perderse por la tierra desea el general.
-Ya no existe la tierra, general.
¿Qué quiere el general?
-Morirse como un perro desea el general.
-Ya no existen los perros, general.
¿Qué quiere el general?
¿Qué quiere el general?
Parece que está mudo el general.
Parece que no existe el general.
Parece que se ha muerto el general.
que ya, ni como un perro, se ha muerto el general,
que el mundo destruido, ya sin el general,
va a empezar nuevamente, sin ese general.
(Rafael Alberti)
EL NIÑO RARO
Aquel niño tenía extrañas manías.
Siempre jugábamos a que él era un general
que fusilaba a todos sus prisioneros.
Recuerdo aquella vez que me echó al estanque
porque jugábamos a que yo era un pez colorado.
Qué viva fantasía la de sus juegos.
Él era el lobo, el padre que pega, el león, el hombre del largo cuchillo.
Inventó el juego de los tranvías,
y yo era el niño a quien pasaban por encima las ruedas.
Mucho tiempo después supimos que, detrás de unas tapias lejanas,
miraba a todos con ojos extraños.
Vicente Aleixandre, Historia del corazón. La mirada infantil.
LAS PALABRAS
No me gaste las palabras
No cambie el significado
Mire que lo que yo quiero
Lo tengo bastante claro.
Si usted habla de progreso
Nada mas que por hablar
Mire que todos sabemos
Que adelante no es atrás.
Sí esta en contra de la violencia
Pero nos apunta bien,
Si la violencia va y vuelve
No se me queje después.
Si usted pide garantías
Solo para su corral
Mire que el pueblo conoce
Lo que hay que garantizar
No me gaste las palabras
No cambie su significado
Mire que lo que yo quiero
Lo tengo bastante claro.
Si habla de paz pero tiene
Costumbre de torturar
Mire que hay para ese vicio
Una cura radical.
Si escribe Reforma Agraria
Pero solo en el papel
Mire que si el pueblo avanza
La tierra viene con él.
Si esta entregando el país
Y habla de soberanía
Quien va a dudar que Usted es
SOBERANA PORQUERIA.
No me gaste las palabras
No cambie su significado
Mire que lo que yo quiero
Lo tengo bastante claro.
No me ensucie las palabras
No les quite su sabor
Y límpiese bien la boca
Si dice REVOLUCION.
Mario Benedetti
UNA FORMA DE PROFANACIÓN
Siempre ha tenido
el más hermoso nombre de ciudad.
En los cuentos exactos de la infancia
era el confín nativo de un ladrón,
un confuso lugar con hombres raros,
tocados con turbante,
a lomos de caballos presurosos.
Hoy es sólo un desierto
en que brillan estrellas violentas.
Bombardeada tierra, en fin, de las imaginaciones,
desdichada Bagdad,
yo que te imaginaba
fulgente por tus cúpulas de oro...
Felipe Benitez Reyes
MANERAS DE MATAR
Hay muchas maneras de matar.
Pueden meterte un cuchillo en el vientre,
quitarte el pan,
no curarte una enfermedad,
meterte en una mala vivienda,
empujarte al suicidio,
torturarte hasta la muerte por medio del trabajo,
llevarte a la guerra, etcétera.
Sólo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro estado.
(Bertolt Brecht)
PRIMERAS LETRAS
Un día lunes, cerca
del mar, sonó la palabra. Era
verano entre las cañas
pacíficas del trigo y nunca
la sucesoria hoguera
de las furias se propagó
con tanta iniquidad.
Vinieron
cargas de odio
en camiones, gritos
y sogas en caminos. Ebrios
de mosto y esperma, bajaron
hasta el mar
adolescentes brunos,
ciegos y reclutados
con los aperos de la tiranía,
niñas de sangres iniciales
con flechas en el seno,
espantas y pancartas
al frente de los himnos.
Entre el despliegue tortuoso, ¿quién
me llevó de la mano
a la frontera fraticida, dónde
me desertaron de ser niño?
Oh qué terribles y primeras
letras hostiles
de la patria. Párvula madre
mía, ¿qué hiciste
de nosotros, los que apenas
pudimos aprender
la tabla de sumar de la esperanza?
José Manuel Caballero Bonald, antologado en Poemas contra la guerra (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2003).
PREGUNTAS
Ya se han puesto en camino
la muerte y sus patrullas:
la muerte, esa aliada
de la guerra más s ucia,
y con ella los cómplices
duchos en imposturas.
Dejan por los caminos
una imperial basura
y sus armas contestan
a todas las preguntas.
Patrañas y rapiñas
con la paz se camuflan
mientras la vida cuenta
sus muertes una a una.
La guerra es una patria
de horrible catadura
y el dios de los ejércitos
no retrocede nunca:
con sus armas contesta
a todas las preguntas.
José Manuel Caballero Bonald
LA POESIA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quienes somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: Poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.
GABRIEL CELAYA ("Poesía urgente")
MI CHICO NO ERA MALO
Mi chico no era malo,
dice.
Tenía muchas novias,
claro.
Tocaba la guitarra
y algo
le bailaba en los dedos, malo.
Yo no digo que no fuera
raro,
pero explíqueme, Señor,
por qué lo fusilaron.
GABRIEL CELAYA
HAY DOS ESPAÑAS
Tuya es la hacienda,
la casa,
el caballo
y la pistola.
Mía es la voz antigua de la tierra.
Tú te quedas con todo
y me dejas desnudo y errante por el mundo...
mas yo te dejo mudo... ¡Mudo!
¿Y cómo vas a recoger el trigo
y a alimentar el fuego
si yo me llevo la canción?
León Felipe
NO QUIERO
No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento.
No quiero
que el trigo se queme y el pan se escatime.
No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.
No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos.
No quiero
que el labriego trabaje sin agua
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.
No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños les pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.
No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas
que en los trajes se pongan señales.
No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro;
que jamás se disparen fusiles
que jamás se fabriquen fusiles.
No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos
que decreten lo que es poesía.
No quiero amar en secreto,
llorar en secreto
cantar en secreto.
No quiero
que me tapen la boca
cuando digo NO QUIERO…
Ángela Figuera Aymerich
LOS MAGOS DE OCCIDENTE
Los magos de Occidente
(no de Oriente)
no eran tres,
eran cuatro.
El Mago Polvo
el Mago Migas
el Mago Pupas
y el Mago Daño.
Los magos de Occidente
eran soldados,
recorrían Europa
en carros blindados.
Balas y granadas (por todos los lados).
¡Vaya juventud que nos ha tocado!
Nos dieron granada, no el fruto,
la bomba de mano.
Lucha en cataclismo
(Magos de Occidente
para defenderse
hacían lo mismo).
El Mago Polvo
quedó hecho polvo.
El Mago Migas
quedó hecho migas.
El Mago Pupa
quedó hecho pupa.
Y el Mago Daño
(en silla de ruedas un año).
Cuando volvieron de la guerra mordaz,
se fueron a apuntar al Club de la Paz.
Gloria Fuertes
CASIDA DEL LLANTO
He cerrado mi balcón
porque no quiero oír el llanto
pero por detrás de los grises muros
no se oye otra cosa que el llanto.
Hay muy pocos ángeles que canten,
hay muy pocos perros que ladren,
mil violines caben en la palma de mi mano.
Pero el llanto es un perro inmenso,
el llanto es un ángel inmenso,
el llanto es un violín inmenso,
las lágrimas amordazan al viento
y no se oye otra cosa que el llanto.
Federico García Lorca
EL CAMPO DE BATALLA
Hoy voy a describir el campo
de batalla
tal como yo lo vi, una vez decidida
la suerte de los hombres que lucharon
muchos hasta morir,
otros
hasta seguir viviendo todavía.
No hubo elección:
murió quien pudo,
quien no pudo morir continuó andando
los árboles nevaban lentos frutos,
era verano, invierno, todo un año
o más quizá: era la vida
entera
aquel enorme día de combate.
Por el oeste el viento traía sangre,
por el este la tierra era ceniza,
el norte entero estaba
bloqueado
por alambradas secas y por gritos,
y únicamente el sur,
tan sólo
el sur,
se ofrecía ancho y libre a nuestros ojos.
Pero el sur no existía:
ni agua, ni luz, ni sombra, ni ceniza
llenaban su oquedad, su hondo vacío:
el sur era un enorme precipicio,
un abismo sin fin de donde,
lentos,
los poderosos buitres ascendían.
Nadie escuchó la voz del capitán
porque tampoco el capitán hablaba.
Nadie enterró a los muertos.
Nadie dijo:
«dale a mi novia esto si la encuentras
un día».
Tan sólo alguien remató a un caballo
que, con el vientre abierto,
agonizante,
llenaba con su espanto el aire en sombra:
el aire que la noche amenazaba.
Quietos, pegados a la dura
tierra,
cogidos entre el pánico y la nada,
los hombres esperaban el momento
último,
sin oponerse ya,
sin rebeldía.
Algunos se murieron,
como dije,
y los demás, tendidos, derribados,
pegados a la tierra en paz al fin,
esperan
ya no sé qué
-quizá que alguien les diga:
«amigos, podéis iros, el combate...»
Entre tanto,
es verano otra vez,
y crece el trigo
en el que fue ancho campo de batalla.
Ángel González
NADIE ESTÁ SOLO
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad.
Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?...
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio.
¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
José Agustín Goytisolo
DE NOCHE A SOLAS
Aunque los teletipos y la radio
y miles de carteles y periódicos
sigan con la noticia hasta cansarse
alguien -quizá los hombres humillados
de América y del mundo o los poetas
o el perseguido que cobija aún
a la esperanza como a un niño enfermo-
alguien siente un rumor de noche a solas
que le impide dormir que va royendo
su pecho en inquietud entre las sábanas
un rumor apagado que persiste
en el sueño después cuando ya otorgan
reposo mas no paz los barbitúricos
y que no cesa y crece tal el ritmo
desbocado de un tren que se avecina
y entonces es cuando aparece el hombre
vistiendo su camisa ensangrentada
entonces es cuando lo que fue duda
retumba entre disparos y es certeza
y llega el sobresalto el despertar
entonces cuando vuelve ese fantasma.
José Agustín Goytisolo
VALLEJO, HERMANO
Al fin del atentado
y muerto el inocente, vino hacia él Bin Laden
y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Al fin de la batalla
y muerto el inocente, vino hacia él Bush & Co.
Y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Al fin de la tortura
y muerto el disidente, vino hacia él Sadam
y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Al fin del bombardeo
y muerto el niño palestino, vino hacia él Olmert
y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Al fin de la explosión del autobús
Y muerto el niño de Israel, vino hacia él Hamás
y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los seres piadosos de la tierra
rodearon al múltiple cadáver
con un ruego común: “¡Quédate hermano!
¡No nos dejes, valor, vuelve a la vida!”
Los vio el cadáver triste, emocionado.
Intentó levantarse, abrazarlos, perdonar
y vivir. Abrió los ojos. Dijo:
“El peso de tanto asesinato no me deja moverme,perdónenme, perdónenme”
Cerró los ojos y volvió a la muerte.
FELIX GRANDE (Sobre el poema “Masa” de Cesar Vallejo)
No sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo,
si somos la misma cosa
yo,
tú.
Tú eres pobre, lo soy yo;
soy de abajo, lo eres tú;
¿de dónde has sacado tú,
soldado, que te odio yo?
Me duele que a veces tú
te olvides de quién soy yo;
caramba, si yo soy tú,
lo mismo que tú eres yo.
Pero no por eso yo
he de malquererte, tú;
si somos la misma cosa,
yo,
tú,
no sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo.
Ya nos veremos yo y tú,
juntos en la misma calle,
hombro con hombro, tú y yo,
sin odios ni yo ni tú,
pero sabiendo tú y yo,
adónde vamos yo y tú...
¡No sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo!
Tomado de Cantos para soldados y sones para turistas, en Obra poética 1920-1972, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias
PIDO
Prisionera de un pánico invencible,
y aunque sé de la inutilidad de todo sueño,
desde esa cárcel torturante que es la vida,
pido la autonomía total del hombre
y el derecho a no justificar para nada
su existencia.
Clara Jarnés, "Libro de alienaciones" 1980
LA MUERTE DEL NIÑO HERIDO
Otra vez en la noche... Es el martillo
de la fiebre en las sienes bien vendadas
del niño. —Madre, ¡el pájaro amarillo!
¡las mariposas negras y moradas!
—Duerme, hijo mío. —Y la manita oprime
la madre, junto al lecho. —¡Oh, flor de fuego!
¿quién ha de helarte, flor de sangre, dime?
Hay en la pobre alcoba olor de espliego;
fuera, la oronda luna que blanquea
cúpula y torre a la ciudad sombría.
Invisible avión moscardones.
—¿Duermes, oh dulce flor de sangre mía?
El cristal del balcón repiquetea.
—¡Oh, fría, fría, fría, fría, fría!
ANTONIO MACHADO
TENÉIS QUE OÍRME
YO fui cantando errante,
entre las uvas
de Europa
y bajo el viento,
bajo el viento en el Asia.
Lo mejor de las vidas
y la vida,
la dulzura terrestre,
la paz pura,
fui recogiendo, errante,
recogiendo.
Lo mejor de una tierra
y otra tierra
yo levanté en mi boca
con mi canto:
la libertad del viento,
la paz entre las uvas.
Parecían los hombres
enemigos,
pero la misma noche
los cubría
y era una sola claridad
la que los despertaba:
la claridad del mundo.
Yo entré en las casas cuando
comían en la mesa,
venían de las fábricas,
reían o lloraban.
Todos eran iguales.
Todos tenían ojos
hacia la luz, buscaban
los caminos.
Todos tenían boca,
cantaban
hacia la primavera.
Todos.
Por eso
yo busqué entre las uvas
y el viento
lo mejor de los hombres.
Ahora tenéis que oírme.
Pablo Neruda
PIDO LA PAZ Y LA PALABRA
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.
Blas de Otero
CONTRA LA GUERRA
… Bien mirado, ninguna guerra
Es justa ni es noble ni es honesta:
Siempre pierden los mismos; nunca ganan
Ni la razón ni la justicia ni la ética,
Sino los intereses de unos pocos
Que creen ser más que lo que son
Y más aún que los que representan.
Contra la guerra, pues, contra la guerra
Es nuestra guerra ahora:
Contra ésta y contra toda guerra
En que la vida no sea vencedora.
Jaime Siles
MASA
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: "¡No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, clamando: "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la Tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporose lentamente,
abrazó al primer hombre; echose a andar.
CESAR VALLEJO. "España, aparta de mí este cáliz" (1939)
domingo, 25 de enero de 2009
UN POEMA A LA SEMANA (10)

POEMA AL NO
NO A LA TRISTEZA.
NO AL DOLOR.
NO A LA PEREZA.
NO A LA USURA.
NO A LA ENVIDIA.
NO A LA INCULTURA.
NO A LA VIOLENCIA
NO A LA INJUSTICIA.
NO A LA GUERRA.
SÍ A LA PAZ.
SÍ A LA ALEGRÍA.
SÍ A LA AMISTAD.
Gloria Fuertes
UN LUNES, UN CUENTO (13)

EL POBRE Y EL REY DE ORO
El otro mundo a veces es fugaz, y mucho, como lo muestra una historia popular india.
Un día, un pobre hombre que vivía en la miseria y mendigaba de puerta en puerta, observó un carro de oro que entraba en el pueblo llevando a un rey sonriente y radiante.
El pobre se dijo de inmediato: “Se ha acabado mi sufrimiento, se ha acabado mi vida de pobre. Este rey de rostro dorado ha venido aquí por mí, lo sé. Me cubrirá de migajas de su riqueza y viviré tranquilo.”
En efecto, el rey, como si hubiese venido para ver al pobre hombre, hizo detener el carro a su lado. El mendigo, que se había postrado en el suelo, se levantó y miró al rey, convencido de que había llegado la hora de su suerte. Entonces, de repente, el rey extendió la mano hacia el pobre y le dijo:
-¿Qué tienes para darme?
El pobre muy sorprendido y muy desilusionado, no supo qué decir. “¿Es un juego –se preguntó- lo que el rey me propone? ¿Se burla de mí? ¿Es un nuevo pesar?”
Entonces, al ver la persistente sonrisa del rey, su luminosa mirada y su mano tendida, el pobre metió la mano en su alforja, que contenía unos puñados de arroz. Cogió un grano de arroz y se lo dio al rey, que le dio las gracias y se fue enseguida, llevado por unos caballos sorprendentemente rápidos.
Al final del día, al vaciar su alforja, el pobre encontró un grano de oro.
Se puso a llorar diciendo:
-¡Por qué no le habré dado todo mi arroz!
JEAN-CLAUDE CARRIÈRE, El círculo de los mentirosos. Cuentos filosóficos del mundo entero, LUMEN, Barcelona, 2001.
domingo, 18 de enero de 2009
UN POEMA A LA SEMANA (10)
Primero se llevaron a los judíos...
pero como yo no era judío, no me importó.
Después se llevaron a las comunistas,
pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
Luego se llevaron a los obreros,
pero como yo no era obrero tampoco me importó.
Mas tarde se llevaron a los intelectuales,
pero como yo no era intelectual tampoco me importó.
Después siguieron con los curas,
pero como yo no era cura, tampoco me importó.
Ahora vienen por mí, pero ya es demasiado tarde".
(Bertolt Brecht)
UN LUNES, UN CUENTO (12)

LOS CUATRO OFICIOS
Cuentan de un matrimonio que tenía cuatro hijos que los cuatro salieron muy viciosos. No hacían más que gastar dinero hasta que dejaron a la familia arruinada. Lo último que les quedó fue un medio de trigo. El padre lo molió y con la harina hizo cuatro panes. A cada uno de los hijos le dio un pan, y les dijo:
-Esto es lo último que me queda. Vosotros tenéis que buscaros la vida y al año traer un oficio aprendido.
Salieron los cuatro y al final de un camino se encontraron con cuatro sendas. Cada uno fue por una de ellas.
El mayor tropezó con una cuadrilla de ladrones que le dijeron:
-¿Te gusta el oficio?
Y él contestó:
-No me disgusta.
De manera que se quedó con ellos y aprendió a ser un fino ladrón.
El segundo se encontró con una cuadrilla de cazadores. Le pasó lo mismo que al primero y aprendió a ser un buen tirador.
El tercero pasó por una aldea y vio a un latero trabajando en una choza. Se quedó con él y aprendió a ser un buen latero.
El más chico era ya de noche y todavía no había encontrado trabajo. De pronto vio una luz a lo lejos y era una casa. Llamó y abrió la puerta una anciana que le dijo:
-¿Quién mal te quiere que por aquí te envía?
Y contestó él:
-Mi suerte buena o mala.
-¡Ay, hijo! Aquí me guarda un gigante y se come a todas las personas que vienen de fuera.
-Bueno, abuela –dijo el muchacho-, de todas maneras por ahí me voy a morir de frío y de hambre.
Y entonces dijo la anciana:
-Está bien, entra. Te esconderé donde no te vea.
Peor a esto entró el gigante y dijo:
-¡A carne humana me huele! ¡Si no me la das, te mato!
El muchacho salió, para que el gigante no le hiciera daño a la pobre anciana, y el gigante le dijo:
¿Qué haces tú aquí?
Entonces el muchacho le contó toda su historia y el otro se compadeció de él y le dijo:
-Come y vete a la cama, que mañana hablaremos.
Cuando llegó la mañana, el gigante le dio un libro y le dijo:
-Toma este libro y estudia. En el hueco del año estudiarás más y serás un gran sabio.
Y así fue.
Llegó el tiempo de volver a su casa y todos los hermanos se encontraron allí de nuevo. Cuando estaban reunidos, le dijo el padre al mayor:
-¿Tú qué oficio has aprendido?
-Yo, ladrón.
-¿Y tú? –preguntó al segundo.
-Yo, tirador.
-¿Y tú? –preguntó al tercero.
-Yo, latero.
-¿Y tú? –al menor.
-Yo, sabio.
Entonces el padre le preguntó al sabio:
-¿Qué es lo que hay en el rincón de la casa, que cuando os fuiste no lo había?
Y contestó el muchacho:
-Un nido de golondrinas con cuatro huevos.
-Muy bien –dijo el padre-. Ahora te toca a ti –le dijo al ladrón-. Irás a coger un huevo sin que la golondrina te sienta.
El mayor fue y cogió un huevo sin que la golondrina lo sintiera y se lo entregó al padre. Este le dijo al tirador:
-Tú pégale un tiro al huevo y lo haces en diez partes.
Y así lo hizo el tirador. Luego le dijo al que quedaba:
-Si eres tan buen latero, arregla este huevo sin que se note.
Y el latero lo dejó perfectamente arreglado y lo puso otra vez en el nido. Se volvió otra vez al sabio y le dijo:
-A ver si sabes dónde está la hija del rey, que se ha perdido y nadie la encuentra.
-Lo sé –dijo el menor-. Está en el mar y la tiene un bicho volador cautivada.
Al día siguiente fueron los cuatro hermanos a rescatar a la princesa en un barco. El sabio dijo:
-¿Veis aquel bulto que hay allí?
-Si lo vemos –respondieron.
-Pues ahí está la hija del rey.
El ladrón fue a rescatarla, cuando el bicho estaba dormido, y ya estaba de regreso en el barco, cuando el bicho se despertó y salió volando para devorarlos. Pronto el tirador le dio un tiro y lo mató, pero el bicho cayó en el barco y lo hizo trizas. El latero entonces lo arregló, y terminando todo esto fueron los cuatro al castillo del rey para entregar la hija. Al ver el rey a su hija sana y salva, dijo:
-¿Quién va a ser el que se va a casar con ella?
Contestó el ladrón:
-Yo, que la rescaté.
Y el tirador dijo:
-Yo, que si no es por mí, no sabíais dónde estaba y no podríais haber hecho lo que habéis hecho.
Entonces intervino el rey:
-Que mi hija decida a quien desee.
Y la hija dijo:
-Me casaré con el sabio.
Los otros empezaron a protestar y el rey les dijo:
-A vosotros os daré mucho dinero y os nombraré puestos mayores en el castillo. ¿Aceptáis?
Después de mucho pensarlo dijeron que sí. Se llevaron a sus padres al castillo y desde entonces fueron muy felices.
A. R. ALMODÓVAR, Cuentos al amor de la lumbre (I), ANAYA, Madrid, 1986.
miércoles, 14 de enero de 2009
30 de enero. DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
EL NIÑO SOLDADO. SKA-P
Busca información en el que los niños del mundo siguen sin GOZAR de los derechos más elementales como en este caso.
MILONGA DEL MORO JUDÍO. JORGE DREXLER
¿Qué significa para Drexler "Yo soy un moro judío que vive con los cristianos"? ¿Qué busca el cantautor con su mensaje?
INTIFADA. SKA-P
Seis millones de judíos aniquilados de la forma mas cruel
Un genocidio imperialista por ejércitos fascistas, de la historia hay que aprender
Las victunas se han convertido en los verdugos se vuelven del revés
Colonizando territorios Palestinos, de nuevo atentando a la sensatez
MUERTOS MUERTOS EN NOMBRE DE QUIEN ?
MUERTOS MUERTOS DE ISRAEL DE YAVE
MUERTOS MUERTOS EN NOMBRE DE QUIEN ?
MUERTOS MUERTOS DE ISRAEL DE YAVE
Que harías tu si te echaran de tu casa sin derecho a rechistar
Pisoteando tu cultura, sumergido en la locura por perder la dignidad
Palestina esta sufriendo en el exilio la opulencia de Israel
Por un gobierno prepotente, preparado para la guerra, por tu ya sabes quien
MUERTOS MUERTOS EN NOMBRE DE QUIEN ?
MUERTOS MUERTOS DE ISRAEL DE YAVE
MUERTOS MUERTOS EN NOMBRE DE QUIEN ?
MUERTOS MUERTOS DE ISRAEL DE YAVE
Piedras contra balas una nueva intifada en Cisjordania, Gaza o Jerusalén
QUIEN PODIA IMAGINAR ?
QUE DAVID FUESE GOLIATH
QUIEN PODIA IMAGINAR ?
QUE DAVID FUESE GOLIATH
Intifada, Intifada
Intifada, liberación
No confundas mi postura, soy ateo y no creo en ningún dios
No diferencio a las personas por su raza, su cultura o su mierda de religión
Solo condeno el sufrimiento, la injusticia y el abuso de poder
Palestina es sometida a la mas terca de las guerras, la opulencia de Israel.
MUERTOS MUERTOS EN NOMBRE DE QUIEN ?
MUERTOS MUERTOS DE ISRAEL DE YAVE
MUERTOS MUERTOS EN NOMBRE DE QUIEN ?
MUERTOS MUERTOS DE ISRAEL DE YAVE
Piedras contra balas una nueva intifada en Cisjordania, Gaza o Jerusalén
QUIEN PODIA IMAGINAR ?
QUE DAVID FUESE GOLIATH
QUIEN PODIA IMAGINAR ?
QUE DAVID FUESE GOLIATH
Busca en el periódico noticias recientes y analiza en clase su significado.
Por último, CREA JUNTO A TUS COMPAÑEROS Y COMPAÑEROS UN MANIFIESTO O DECÁLOGO DONDE SE ENCUENTRE TODO AQUELLO QUE HABÉIS REFLEXIONADO EN ESTOS DÍAS
LA PAZ. FALSA ALARMA
SI OS ANIMÁIS, PODRÍAMOS HASTA CANTARLA. O INVENTAR UNA NUEVA
PAZ
30 de enero. DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA

El Día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP) fue declarado por primera vez en 1964. Surge de una iniciativa pionera, no gubernamental, independiente, y voluntaria de Educación No-violenta y Pacificadora del profesor español Llorenç Vidal. Su objetivo es la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz. En este día, los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión.
El mensaje básico de este día es: ’Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra’.
El DENIP fue reconocido por el Ministerio de Educación y Ciencia, mediante la Orden Ministerial del 29 de noviembre de 1976.
El día 30 de Enero se conmemora ademáxs la muerte del líder nacional y espiritual de la India, el Mahatma Gandhi, el 30 de Enero de 1948, asesinado a tiros por un fanático hinduista.
Gandhi nació en Porbandar, India, en 1869, y tras graduarse en derecho en Inglaterra, se instaló en África del sur y luchó allí contra la discriminación de que eran objeto los indios. Al volver a la India organizó la resistencia no violenta (su filosofía, de base religiosa, tenía por principio fundamental la no violencia) contra el colonialismo y la no cooperación con la administración inglesa. Trató de frenar los choques entre hindúes y musulmanes que se produjeron tras la independencia en agosto de 1947 (los colonialistas británicos impusieron como condición para retirar sus tropas, la división de la India en dos estados, India y Pakistán, uno hindú y otro musulmán). Encarcelado en numerosas ocasiones, era en 1937 el líder de un movimiento independentista capaz de movilizar o detener a millones de indios.
Interés educativo de este día
La formación para la paz, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos es una de las finalidades que se plantea este sistema educativo. La LOGSE subraya la necesidad de trabajar estos aspectos de forma similar a otro tipo de contenidos, y de este modo surgieron los temas transversales.
Sin embargo, el trabajar continuamente desde las transversales estos conceptos (la paz, concretamente, dentro de Educación Moral, Educación para la Convivencia y la Paz) no impide que sintamos la necesidad de que existan fechas concretas, como hoy, que nos recuerden que todavía hay situaciones sociales complejas.
Esta celebración es, por tanto, una oportunidad más de contribuir a que los centros se conviertan en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión. No hemos de olvidar que la escuela es un reflejo de una sociedad con la que comparte defectos, pero en ella también se educa para la vida y se busca desarrollar en los alumnos las capacidades y competencias necesarias para una participación social activa.
Por todo ello, hemos de contribuir, a través de la educación, a la concienciación de todos en la construcción de un mundo mejor, un mundo más justo y más humano que permita que todos los individuos tengan la misma oportunidad de desarrollar plenamente sus facultades en el seno de una sociedad democrática, libre, justa, responsable y en paz.
VISIONADO DE LA PRESENTACIÓN: GANDHI, EL HOMBRE DE LA VERDADERA RESISTENCIA
REFLEXIÓN Y PUESTA EN COMÚN:
1. ¿Qué es la violencia? ¿Cuántas formas de violencia diferentes de generar violencia conoces?
2. ¿Un error se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él? Razona tu respuesta
3. ¿Cuál es la ceguera del mundo actual?
4. ¿Cómo puedo cambiar de manera individual y/o en grupo la violencia por la paz?
Gandhi El Hombre De La Verdadera Resistencia
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domingo, 11 de enero de 2009
UN POEMA A LA SEMANA (9)
A un olmo seco
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verde le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los alamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
hunden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna misera caseta
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Antonio Machado